Recuerdos…

“Recuerdo cuando era pequeña, cuando corría por los jardines florecientes y resplandecientes, bajo el cuidado delicado y dedicado de las manos de mi madre… no recuerdo haber pensado que la vida era fácil, pero sí quizás pense que la vida era un inmenso e infinito mundo para jugar, un mundo en el cual queria vivir eternamente: saltando. jugando a las rondas, haciendo como que cocinaba extraordinarias recetas, dignas de un festín familiar de domingo…recuerdo esos chocolates vendidos a $10 pesos por la señora del almacén, recuerdo el olor a tierra mojada que hasta hoy me captura, como llevandome de las mechas a una inmensidad de recuerdos, a lugares y a personas regando el pasto, la tierra, el macetero…
no recuerdo los nombres de mis amigos ni el de la señora del almacén, sólo sé firmemente que los llevo dentro, que mi memoria aún los guarda en algún sitio, desconocido para mí.
a veces es difícil hacer la vida, criarla, como se cria al hijo, al perro y a la planta, a momentos es duro enfrentarse contra la pared, más doloroso que el golpe, es el quebranto de las ideas que habiamos conformado sobre nosotros, más que nos derrumben, derrumbarnos es catástrofico, pues siginifica exiliarnos a nosotros mismos de aquel sitio, de aquel espacio y tiempo en donde nos habiamos arropado, en donde nos habíamos situado tan comoda y otras veces tormentosamente…
quizás la vida no es fácil, quién sabe, entre tanto concepto e interpretación ya se me vuelve confuso levantar mi testimonio sobre esto…pero si pienso una cosa: cuando creemos que hemos tocado fondo y que nuestro cuerpo yace ahí inmovil y atormentado; inquieto y alocado; frustado e infeliz, realmente no hemos tocado más que el inicio de nuestra reivindicación.
Reivindicar nuestras verdades, nuestros silencios y nuestras inquietudes…sin truncarnos, defender con grito y sangre nuestros delirios, para algunos parecerán circunstanciales, volatiles y anormales…sin embargo, lo importante es lo que llevamos dentro, ese fuego que nos impulsa día a día a lanzarnos a este vacío llamado realidad, pero que con nosotros dentro, se vuelve sustancia…
somos pequeños, pero grandes, sin querer caer en aires de grandeza, la vida se vuelve imprecisa a momentos -en nuestras mentes y en nuestros cuerpos- pero nuestro aliento es capaz de reconstruir en el desierto. Si el camino se hace duro para ti, juntos podemos hacerlo más liviano, quizás jamás podre llevar tu carga en la espalda, pero a dos manos la vida se propaga y se hace canción en el viento”…

~ por javiliz en 4 junio 2010.

Deja un comentario

Please log in using one of these methods to post your comment:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.